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El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, reconoció ayer, por primera vez desde que estalló la crisis hipotecaria, que la economía española podría crecer el próximo año «alguna décima» por debajo del 3,3% previsto en los Presupuestos.
Y Solbes dio este mensaje no una vez, ni dos, sino hasta tres veces durante el debate de los Presupuestos para el próximo año, lo que contrasta con el ímpetu con el que hasta ahora había defendido, no sólo él, sino distintos miembros del Gobierno, y especialmente el presidente Rodríguez Zapatero, la previsión que se había incluido en las cuentas públicas.
Eso sí, sólo se reconoce esta posibilidad después de las fuertes críticas que «el optimismo gubernamental» ha recibido entre los expertos económicos, y después de que los principales organismos nacionales e internacionales, como el FMI y la OCDE, hayan reducido bruscamente sus previsiones.
En su discruso inicial, Solbes dijo ya que «si por factores externos, el crecimiento español se sitúa alguna décima por debajo de lo previsto, estaríamos en cualquier caso en el entorno del 3%». Aun así, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, no se dio por enterado e insistió en que el Gobierno se ha quedado solo en sus previsiones. El ministro argumentó que el Ejecutivo revisa sus estimaciones dos veces al año, en julio y en diciembre, y no se pueden estar cambiando constantemente. Dio a entender que la posible revisión a la baja se hará a final de año.
El tercer interviniente en el debate, Josep Antoni Duran i Lleida, volvió a poner en cuestión la previsión oficial. «No somos tan optimistas como el Gobierno. No creemos en crecimientos superiores al 3%», dijo. Y de nuevo Solbes aprovechó la réplica para hablar de una posible rebaja de sus estimaciones. «En diciembre tendremos más información y seremos mucho más finos en nuestra evaluación», aclaró. E incluso llegó a decir que «no estamos satisfechos con esta cifra. No creemos que el 3,3% sea una previsión inamovible, aunque, eso sí, en estos momentos es una cifra posible».
En todo caso, en las tres ocasiones el titular de Economía dejó claro que aunque España crezca el próximo año menos, incluso por debajo del 3%, el Presupuesto se podrá cumplir, ya que las previsiones de crecimiento de ingresos son muy moderadas.
Solbes se refirió también a la posibilidad adelantada por el presidente Zapatero de llevar a cabo una nueva rebaja de impuestos en la próxima legislatura, pero el vicepresidente no tiene tan claro como su jefe de filas que vaya a ser posible.
En respuesta a la intervención del portavoz de CiU, que pidió una rebaja del IRPF, del Impuesto de Sociedades y la supresión del Impuesto del Patrimonio, Solbes dejó en el aire una nueva rebaja fiscal. «Yo dejaría abierta la posibilidad, pero no le daría un sí total», aclaró. El titular de Economía argumentó que si en un momento determinado hay dinero porque se recauda mucho, debe devolverse a los ciudadanos, pero hay que disponer de esos recursos adicionales, lo que no está claro que vaya a ocurrir en el futuro.
En el que será el último debate presupuestario de la legislatura, y quizás también de Solbes, el vicepresidente hizo un repaso de los logros económicos de estos años. «Durante la legislatura se han creado casi tres millones de empleos y la tasa de paro se ha reducido a niveles históricamente bajos; por primera vez en la democracia las cuentas públicas tienen superávit y la deuda se sitúa en el nivel más bajo de los últimos veinte años», explicó con satisfacción el vicepresidente.
El titular de Economía aguantó estoicamente, y sin un solo comentario, las críticas del líder de los populares, pero también de algún otro portavoz, que le acusaron de plegarse a la voluntad de Zapatero, tomando medidas que a él, personalmente, no le gustan.
Fuente: abc
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