La investigación sobre la presunta trama corrupta de UGT Madrid apunta a los hasta ahora máximos responsables de esta delegación territorial del mayor sindicato de España. La cantidad defraudada alcanzaría los tres millones de euros. La principal víctima del engaño sería la propia central de trabajadores y se está analizando si los implicados usaron tinta falsa o borrable para fabricar centenares de cheques con los que luego retiraban dinero de las cuentas del sindicato.

El secretario general de UGT Madrid desde 2016, Luis Miguel López Reillo, dimitió el pasado 21 de diciembre tras denunciar los hechos ante la Policía Nacional. Sin embargo, en ese momento, UGT Confederal ya llevaba varias semanas auditando su gestión por las señales de alerta que emitían las finanzas de su filial madrileña. En paralelo a la denuncia de López Reillo, el sindicato decidió llevar el caso a la Fiscalía, que este lunes anunció la apertura de diligencias de investigación tras apreciar indicios de delito.

La presunta estafa se habría aprovechado del caos de UGT Madrid en torno a la gestión de dinero del Fogasa (Fondo de Garantía Salarial). El sindicato tramita gratuitamente a todos sus afiliados las reclamaciones de cantidad al Fogasa y ofrece el mismo servicio a cualquier otro trabajador a cambio de un 10% del importe correspondiente. Para asegurarse el cobro de ese porcentaje, las indemnizaciones llegan a las cuentas de UGT y, posteriormente, el sindicato las transfiere a los beneficiarios finales.

Según han confirmado a El Confidencial fuentes próximas al caso, los implicados habrían simulado durante años que UGT Madrid tenía pendiente el pago de indemnizaciones del Fogasa a trabajadores que supuestamente habían confiado en sus servicios para solicitarlas. Para saldar esas teóricas deudas, el departamento de contabilidad del sindicato emitía periódicamente cheques a nombre de los presuntos beneficiarios finales para que estos pudieran cobrarlos automáticamente. El problema es que, en realidad, esas deudas no existían.

«Bajo el pretexto de que eran de Fogasa y sin ser fondos o cuantías del mismo, se han sido pagando cantidades que pertenecen a UGT Madrid», explican fuentes de UGT Confederal. «No hay ninguna reclamación en estos años ante UGT Madrid de prestaciones de Fogasa impagadas y no tenemos constancia de que ninguna persona se haya presentado ante las oficinas para ello: lo que ha sucedido es que se han aprovechado de los fondos de UGT Madrid para estos pagos».

El proceso de emisión de los cheques señala a la cúpula que dirigía UGT Madrid hasta hace dos semanas. Las normas internas obligan a que los documentos de pago estén visados por dos miembros de la comisión ejecutiva que tengan firma. El grueso de los cheques que se investigan fue emitido por una administrativa hija de la diputada del PSOE de Madrid Carmen López y habría sido autorizado por López Reillo y el también ya extesorero Clemente Sánchez.

Uno de los datos que sorprenden a los investigadores es que ninguno de ellos diera antes la voz de alarma. La cuantía de los cheques bajo sospecha oscila en torno a los 5.000 euros. Para alcanzar los hasta tres millones presuntamente estafados, fue necesario que los máximos responsables de UGT Madrid autorizaran alrededor de 600 retiradas de dinero. Sin embargo, la primera denuncia no se produjo hasta hace apenas unos días.

Fuentes conocedoras de las pesquisas indican que se está analizando si los implicados utilizaron tinta falsa o borrable para confeccionar los cheques fraudulentos a nombre de trabajadores reales y, posteriormente, sustituyeron esas identidades por las de testaferros o personas de su entorno para poder acudir con ellos al banco y quedarse el dinero. «Ignoramos qué personas son las que recibieron los pagos porque el banco no nos las identifica», aseguran desde UGT Confederal.

Este sistema les habría permitido engañar a los apoderados de las cuentas. Pero una consulta a los archivos internos habría servido para comprobar que no había deudas pendientes con ningún beneficiario del Fogasa, ni siquiera con empleados reales.

La propia supervisión de las cuentas de UGT Madrid habría sido suficiente para detectar el engaño, explican las fuentes consultadas. De hecho, UGT Confederal comenzó a investigar a su filial cuando detectó que estaba sufriendo problemas de liquidez de manera inexplicable y necesitaba transferencias de otras cuentas para financiar su actividad. La salida incontrolada de los tres millones de euros había provocado un agujero en sus depósitos. Esa falta de controles es otro de los indicios que comprometen al equipo de López Reillo.

Aunque los hechos que se investigan se concentran en los tres últimos ejercicios, la trama habría comenzado a operar antes. López Reillo llegó a la dirección de UGT Madrid en 2014 con el cargo de tesorero. En 2016 fue nombrado secretario general y el pasado marzo revalidó su mandato tras lograr el respaldo del 96,16% de los votos emitidos en las elecciones internas.

Fuente: https://www.elconfidencial.com/espana/2022-01-04/ugt-trama-fiscalia-cheques-trabajadores_3353142/

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